miércoles, 23 de noviembre de 2011

Siempre dispuesta


Siempre estas dispuesta a regalar tu ser,
a convertir sus más oscuras fantasías en realidad.
Bailando en la noche la melodía de la caza,
queriendo ser la presa que busca esa dominación
para llenar tus sentidos.

Sin negarte nunca a las órdenes de tu amo,
sin poner en duda sus palabras,
tentándote cada segundo a recibir su castigo.

Le encanta jugar contigo,
dándote pequeñas dosis de tu ansiado placer,
en todo momento intenta que caigas en la locura de su droga,
y tú, siempre preparada para quemarte con la llama.

Nunca dices que no a nada,
nada es demasiado complicado,
adoras esa manera de hacerte caer una y otra vez.
Como sus palabras perturban por completo
tu visión de toda realidad.

Sabe como adueñarse de tu cuerpo y de tu mente,
conoce realmente como nadie cada milímetro de tu ser.
Tantas veces explorado, tantas veces dominado.

Y tu sumisa de sus mandatos, tan solo asientes,
solo deseas obedecerle, nunca te perdonarías no hacerlo.
El te somete y tú te rindes por completo,
siempre deseando más.

Siempre preparada para él,
para ofrecerte cuando el te lo exija.
Solo una palabra o incluso una mirada
y tus engranajes sexuales comienzan a rodar.

El extraño vínculo que une amo y esclava,
la dominación, la sensualidad del castigo,
los limites entre el dolor y el placer.
El miedo, la incertidumbre
y tú, siempre dispuesta para él.

martes, 22 de noviembre de 2011

Pasión incorrecta

Palabras susurradas en la noche y su cuello como punto débil, 
manos que desean avanzar a terrenos salvajes,
música atronadora que no silencia el latir de dos corazones desbocados.
 
Miradas furtivas para asegurar el secreto de su encuentro,
labios cómplices de las palabras obscenas.
 
Sudor recorriendo las espaldas, aclimatando la piel para nuevas sensaciones,
dedos deseosos de tomar el control,
Suspiros ahogados en el alcohol de la fiesta.
 
Pensamientos ardientes, calientes, casi hasta el punto de hervir por completo,
examinar cada palmo del local hasta encontrar el lugar idóneo,
caminar entre la marea de gente sin cara, guiados por el calor.
 
Dejarse llevar por esa pasión prohibida en un lugar incorrecto,
 
manos que avanzan entre las capas de tela,
buscando la fuente donde se puede desenfrenar la lujuria.
 
Segundos eternos que son robados a la pasión,
besos, mordiscos, uñas que se clavan, gritos ocultos,
calor líquido recorriendo el interior.
 
Respiraciones acentuadas fundiéndose hasta convertirse en una sola, 
sensación de vértigo, negación de la realidad, placer infinito.